El arte de sacar punta

 

 
Parece una tarea simple y sencilla pero no lo es. Sacarle punta a un lápiz es realmente un arte. Al menos, eso es lo que afirman en Internet


Para el usuario común y corriente, un lápiz es un lápiz y existe una única forma de sacarle punta: con un sacapuntas. Sin embargo, Matthew James Taylor demuestra que es posible ir más allá.

Además de la punta estándar, esa que todos conocen por ser la más habitual, existen otras variantes.

Por ejemplo, la punta con forma de cincel. ¿Qué tiene de especial? Mucho. Este tipo de punta permite dibujar dos tipos de línea con el mismo lápiz. Además, al dibujar con una de las caras, automáticamente se "afila" la otra, según explica este experto.

Para los más exigentes, aquellos que quieren lograr un trazo fino, lo ideal es el lápiz con punta de aguja. "Afilado" con un cuchillo, una de las principales características de este tipo de punta es que puede utilizarse durante mucho tiempo antes de tener que recurrir nuevamente al sacapuntas (en este caso, una trincheta).

Algo similar ocurre con el lápiz con punta de bala, aunque en este caso suele tratarse de lápices más gruesos, que además permiten trazar dos tipos de líneas y, como el lápiz con punta de forma de cincel, se afilan con el uso.

Claro que ninguna de estas variantes sería posible sin los correspondientes sacapuntas. En este punto, el experto presenta cuatro alternativas: el sacapuntas tradicional, la también conocida "trincheta", papel de lija envuelto en un clip y carbón cubierto por papel.

Existe una última variante a la hora de sacarle punta a un lápiz pero es sólo para gente "especial" como la de la foto.

Disfrute del arte de sacarle punta a un lápiz en el sitio de Matthew James Taylor.


 
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